CAPITULO 6
Clavado en la entrada frente a el, intentando aguantar su mirada, un frio escalofrio recorrio todo mi cuerpo, seguia siendo aquel niño asustado ante el, su presencia causaba en mi tal sumision que no era capaz ni tan siquiera de parpadear. La estancia se enpequeñecia a cada segundo que transcurria ante el, mis piernas casi no podian soportar el peso de mi cuerpo. De repente cai desplomado a sus pies, la luz desaparecio y el mas profundo de los silencios se apodero de mi.
Abri los ojos y alli estaba, en aquella habitacion en la que pase los primeros años de mi vida, estaba igual que cuando me fui, nada habia cambiado. No sabia cuanto tiempo habia permanecido dormido en mis miedos, cuanto desde que perdi el conocimiento, la luz del sol ya habia desaparecido y la noche habia caido sobre la pequeña localidad donde se situaban los acontecimientos. En la mesita situada al lado derecho de la cama habia una nota, se podia distinguir la inconfundible letra de mi padre, rapidamente gire mi cuerpo hasta ella y con un rapido movimiento de mi mano la coji, acercandola lentamente hacia mi pude leer : "Preparate para la cena, hoy alli, comprenderas tu Legado".
Me duche y afeite, me vesti con un viejo traje que aun permanecia en uno de mis armarios, era uno de los que utilizaba en los multiples eventos que mi padre organizaba y a los que me obligaba a asistir. Baje al salon, no encontre a nadie, estaba vacio, no me cruce con nadie del servicio ni se escuchaba ruido alguno que no proviniera del exterior. La mesa estaba dispuesta, preparada a conciencia, pero sin lujos ni ostentaciones, simplemente habia una especie de mantel sobre ella, de color blanco gastado, casi amarillo, con unos simbolos bordados, uno de ellos parecia a simple vista un ojo egipcio, pero tampoco podria asegurarlo, nunca me interese por nada relacionado con algun tipo de cultura o civilizacion antigua. Habia colocados dos platos, uno a cada lado de la mesa, dos copas y tan solo cuchillos de carne, nada mas.
Al poco de esperar se escucho como alguien entraba por la puerta de atras y unos pasos secos y contundentes se dirigian hacia la cocina, ruido de cacharros y platos, pensaba que seria el cocinero, me acerque hasta alli y encontre a mi padre solo, no dije nada, sali como habia entrado y lo espere en el salon. Al poco rato un silencio se apodero de toda la estancia y una voz fuerte que salia desde la cocina me ordeno sentarme a la mesa, la cena estaba preparada para ser servida.
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